En esta sesión organizada por CREEX se ha abordado de manera extensa las implicaciones del Real Decreto 1007/2023, que regula los sistemas informáticos de facturación en España. Se trata de una norma que afecta directamente a empresas, autónomos y profesionales, y que busca garantizar mayor transparencia, trazabilidad y control en la emisión de facturas, según la AEAT. La sesión ha tenido un carácter divulgativo y práctico, con el objetivo de explicar qué obligaciones introduce la normativa, cómo se aplicará en la práctica y qué herramientas de asistencia ofrece la Agencia Tributaria para facilitar la transición.
La jornada ha estado protagonizada como ponentes por Emilio Hurtado, Jefe de la Dependencia de GestiónTributaria de AEAT en Extremadura; José Ángel Díaz,Jefe de la Dependencia Regional de Informática Tributaria de la AEAT en Extremadura, y Javier Peinado, Secretario General de la CREEX.
Contexto y objetivos del Real Decreto 1007/2023
El Real Decreto surge en un momento en el que la digitalización de los procesos empresariales es ya una realidad, pero donde persisten problemas de fraude fiscal y falta de control sobre la veracidad de las facturas emitidas. La norma pretende establecer un marco homogéneo que asegure que todas las operaciones de facturación queden registradas de manera fiable, evitando manipulaciones posteriores y garantizando que la información pueda ser verificada por la Agencia Tributaria.
El objetivo principal es doble: por un lado, reforzar la lucha contra el fraude y, por otro, modernizar los sistemas de gestión empresarial, impulsando la digitalización y la eficiencia. Se subraya que la adaptación no debe entenderse como una carga, sino como una oportunidad para mejorar procesos internos y ganar en confianza frente a clientes y administraciones.
Principales novedades introducidas
Entre las novedades más destacadas se encuentran:
- Obligatoriedad de adaptación: todas las empresas y autónomos deberán adecuar sus sistemas de facturación a los requisitos técnicos establecidos. No habrá excepciones por tamaño o volumen de negocio, lo que implica que incluso micropymes y profesionales independientes deberán cumplir con la norma.
- Plazos de implantación: aunque la norma ya está aprobada, se prevé un periodo transitorio para que las empresas puedan adaptarse. Se recomienda no esperar al último momento, ya que las sanciones por incumplimiento pueden ser significativas y la adaptación técnica requiere tiempo.
- Sistemas verificables y no verificables: se introduce la figura de los sistemas VERI*FACTU, que permiten a la Agencia Tributaria acceder en tiempo real a los registros de facturación. Estos sistemas ofrecen mayor seguridad y transparencia. También se contemplan sistemas no verificables, que deberán cumplir estrictos requisitos técnicos para garantizar la integridad de los datos, aunque no estén conectados directamente con la Agencia Tributaria.
- Requisitos técnicos de los programas: los sistemas deberán generar registros inalterables, incorporar mecanismos de firma digital, permitir trazabilidad completa y ajustarse a los formatos oficiales. Esto implica que muchos programas actuales de facturación tendrán que ser actualizados o sustituidos.
Ámbito de aplicación
El Real Decreto afecta a todos los sujetos que emiten facturas en el ámbito empresarial y profesional. No distingue entre grandes corporaciones y pequeños negocios. Se excluyen únicamente algunos colectivos específicos, como aquellos que emiten facturas simplificadas en sectores regulados, pero en general la obligación es universal.
Esto supone un reto especialmente para las pequeñas empresas y autónomos, que deberán invertir en nuevas herramientas digitales y formación, pero también una oportunidad para modernizar su gestión y alinearse con estándares más avanzados.
Herramientas de asistencia de la Agencia Tributaria
La Agencia Tributaria ha previsto un conjunto de instrumentos para facilitar la adaptación:
- Informadores interactivos en la sede electrónica, que permiten resolver dudas frecuentes.
- FAQs actualizadas sobre VERI*FACTU y los requisitos técnicos.
- Simuladores y guías técnicas dirigidas a desarrolladores de software, para asegurar que los programas cumplen con la normativa.
- Canales de consulta directa, que permiten a empresas y asesores plantear preguntas específicas.
Estas herramientas buscan reducir la incertidumbre y acompañar a los contribuyentes en el proceso de transición.
Obligaciones de facturación
La norma establece obligaciones claras en cuanto a la emisión de facturas:
- Cada factura debe quedar registrada de manera inmediata y sin posibilidad de alteración posterior.
- Los sistemas deben garantizar la autenticidad, integridad y legibilidad de los datos.
- Se exige que los registros incluyan información suficiente para permitir la trazabilidad completa de la operación.
- Los programas deben impedir la eliminación o modificación de facturas ya emitidas.
Estas obligaciones refuerzan la seguridad jurídica y la confianza en las operaciones comerciales, aunque también implican un cambio cultural en la forma de trabajar de muchas empresas.
Impacto en las empresas
El impacto es amplio y variado. Para las grandes empresas, supone principalmente una actualización técnica de sus sistemas, algo que ya forma parte de sus procesos habituales de cumplimiento normativo. Para las pequeñas empresas y autónomos, el reto es mayor, ya que implica inversión en software, formación y adaptación de procedimientos internos.
Sin embargo, se destaca que los beneficios superan los costes: mayor control de la gestión, reducción de errores, mejora de la relación con clientes y proveedores, y alineación con un marco fiscal más transparente. Además, la digitalización abre la puerta a nuevas oportunidades de eficiencia y competitividad.
La sesión concluye con un mensaje claro: la adaptación al Real Decreto 1007/2023 es inevitable y necesaria. No debe verse como una imposición, sino como una oportunidad para modernizar la gestión empresarial y reforzar la confianza fiscal. La clave está en anticiparse, buscar asesoramiento técnico y aprovechar los recursos disponibles.
Se insiste en que la transición hacia sistemas VERI*FACTU y programas de facturación adaptados no solo beneficiará a la Agencia Tributaria en su labor de control, sino también a las propias empresas, que podrán mejorar su organización interna y proyectar una imagen de mayor profesionalidad y fiabilidad.
