“Los puntos fuertes son la tranquilidad que tenemos en el mundo rural, la amabilidad de sus
gentes y que somos una región asequible en precios, porque lo clásico de patrimonio –
naturaleza – gastronomía lo hay en todas las regiones.
Somos un destino casi nuevo que tiene las mejores comunicaciones por carretera; hay otros destinos que se han turistificado demasiado lo que supone un problema para el turista nacional que le han subido los precios.
El turismo internacional es nuestra batalla perdida, apenas nos llegan y sólo van a los puntos de la A-5 y A-66 como Trujillo, Cáceres, Mérida y algo en Plasencia”.