La tasa de apertura exterior mide la proporción de comercio internacional respecto al PIB de una región, reflejando la vinculación con la economía global. Respecto a la economía extremeña, la tasa de apertura ha mostrado una evolución positiva aunque todavía queda camino para igualar a regiones más exportadoras de España.
Según informes recientes del Instituto de Estadística de Extremadura (IEEX) y fuentes como Funcas y CaixaBank, la economía de Extremadura ha mantenido un crecimiento sólido en los últimos años, con un PIB que aumentó un 4,2% en 2022 y un 2,8% en 2024. El sector servicios es predominante, seguido de la construcción, industria y agricultura.
En cuanto a la apertura al exterior, la región ha incrementado su presencia en mercados internacionales apoyada en exportaciones crecientes, especialmente en alimentos, energía, bienes industriales y semimanufacturas. Aunque Extremadura presenta tasas de apertura inferiores a la media española —que ronda el 60%—, se observa un avance constante en la internacionalización de sus empresas, con un aumento en la proporción de empresas exportadoras en sectores agroalimentarios y industriales. De hecho, la tasa de apertura extremeña ha crecido en casi diez puntos en la última década, superando el 38%.
Este progreso se ve impulsado por programas públicos de apoyo a la internacionalización, mejora en la competitividad y diversificación de mercados hacia Europa y Latinoamérica.
