El anteproyecto de reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, que acaba de recibir el dictamen del Consejo Económico y Social (CES), plantea uno de los cambios más importantes en materia de salud laboral de los últimos años en España. Por primera vez, el texto obligará a las empresas a garantizar no solo la vigilancia de la salud física de sus trabajadores, sino también de su salud mental.
Además, la reforma apuesta por aumentar los requisitos exigidos a los servicios de prevención y sienta las bases para la futura aprobación de un reglamento específico sobre riesgos psicosociales, que incluirá medidas orientadas a prevenir la conducta suicida en el entorno laboral.
Se trata de una norma de ámbito estatal, actualmente en fase de anteproyecto.