Javier Peinado, Secretario General de CREEX, advierte del impacto del conflicto en Irán sobre los precios energéticos, el Euríbor y la competitividad empresarial
La escalada del conflicto en Oriente Medio ha sacudido las previsiones económicas para 2025 y 2026 en España. Así lo expuso Javier Peinado, Secretario General de CREEX, en el transcurso de la reunión mensual ENEX (Encuentro de Negocios de Extremadura) donde también se valoraron las medidas de emergencia impulsadas por el Ejecutivo para paliar el alza energética.
El petróleo y el gas, fuera de control
El barril de Brent, que se mantenía en torno a los 65 dólares antes de la escalada bélica con Irán, ha superado ya los 100 dólares. Según los analistas, un incremento del 10% en el precio del crudo supone un impacto de dos décimas en la inflación. Con la subida registrada, la inflación de marzo podría cerrar entre el 2,7% y el 2,8%, lejos de los objetivos previstos a principios de año, cuando el Instituto de Estudios Económicos estimaba un 2,3% para diciembre de 2026.
El gas natural ha seguido la misma tendencia: de los 30 euros por tonelada previos al conflicto, ha pasado a rozar los 60-65 euros, casi el doble en pocas semanas.
El PIB, en riesgo
Peinado recordó que cada cinco décimas de incremento en la inflación restan una décima al Producto Interior Bruto. España cerró 2024 con un crecimiento del 2,8-2,9%, y las previsiones apuntaban a una desaceleración moderada hacia el 2,3-2,4% en 2025. Sin embargo, el impacto de la crisis energética hace prever ahora un retroceso que podría afectar especialmente a sectores electrointensivos y al transporte, cuya electrificación industrial sigue siendo marginal.
El Euríbor sube y presiona a empresas y familias
El Euríbor a un día ha alcanzado ya el 2,93%, lo que anticipa un encarecimiento del crédito para empresas que dependen de financiación ajena y para familias con hipotecas variables. Este aumento del coste financiero, sumado a la presión inflacionista, amenaza con contraer el consumo y el ahorro de los hogares.
Las medidas del Gobierno: bienvenidas, pero insuficientes
El Ejecutivo llevó al Congreso un paquete de medidas de emergencia que incluye la reducción del IVA de la electricidad y el gas en un 11%, la bajada del impuesto a la generación energética, una reducción del 10% en el precio de los combustibles en surtidor, y una bonificación de 20 céntimos por litro para sectores como el transporte, la agricultura, la ganadería y la pesca.
Sin embargo, desde CREEX se calificó estas medidas de «insuficientes» tras analizar su letra pequeña en un Comité Ejecutivo extraordinario de la CEOE. Sectores como la construcción o la logística con vehículos industriales quedan fuera de la bonificación del combustible.
En el caso del sector agrario, el cálculo de los 20 céntimos se realiza mediante una compensación directa del Estado —no automática en el surtidor— que, según los representantes de las cofradías de pescadores y agricultores, podría suponer apenas entre 500 y 1.000 euros por explotación media hasta el 30 de junio, fecha de vencimiento de las medidas.
Deflactación
Peinado advirtió del riesgo de topar los precios, medida que reclama parte del bloque político que apoya al Gobierno. A su juicio, dicha intervención podría generar desabastecimiento y forzar el cierre de negocios, como ya está ocurriendo en el sector pesquero, donde parte de la flota ha permanecido amarrada al no resultar rentable faenar con el precio actual del gasóleo.
En el ámbito político, se informó de que CEOE ha mantenido contactos con distintos grupos parlamentarios —incluido Junts— para ampliar el alcance de las medidas, y valora positivamente la receptividad del Partido Popular a propuestas como la deflactación de las tarifas del IRPF, que aliviaría la presión sobre el consumo y el ahorro de las familias.
