En su análisis de los datos de paro registrado y afiliación a la Seguridad Social, correspondientes al mes de julio, el Secretario General de la CREEX, Javier Peinado, ha incidido en el problema que siguen teniendo las empresas para encontrar personas con las que cubrir las vacantes, por lo que ha hecho una llamada a la reflexión, planteando que se revise la disponibilidad real de las personas inscritas como desempleadas en las oficinas del SEXPE y que, a la vista del resultado, se plantee la posibilidad de ‘importar’ mano de obra.
Respecto a las cifras de paro, Peinado ha señalado que se continúa con la tendencia positiva en Extremadura, bajando de los 65.000 desempleados y acortando poco a poco la brecha con la media española.
Más significativo es aún el dato de afiliación, puesto que ha triplicado el descenso del paro, llegándose a las 425.000 personas ocupadas. “Esto es muy relevante, puesto que se genera economía y se refuerza el Estado del Bienestar, y en gran parte es atribuible al esfuerzo de las empresas”, ha explicado, para añadir: “además, la EPA más reciente marcaba un aumento de la población activa, lo que supone que las políticas acordadas en el seno del diálogo social entre CREEX, Junta y organizaciones sindicales representativas están dando resultados a la hora de retener talento y atraer también talento de fuera”.
Insuficiente
Pese a todo, este incremento en la población activa no es suficiente para cubrir las vacantes que se ofertan en las empresas “en todos los perfiles y niveles de cualificación y en todos los sectores”, por lo que el dirigente de la única organización representativa de todo el tejido productivo extremeño hizo un llamamiento a la reflexión.
“Debemos conocer cuántas de las personas que están inscritas como desempleadas en realidad están buscando trabajo, y cuántas están por otros motivos como becas, ayudas, prestaciones, etcétera”, ha señalado. A partir de ese ‘filtro’ se establecerían sectores, formación, cualificación, necesidades para la inserción laboral y el resto de parámetros que marquen dónde y cómo puede ofrecérseles un empleo. “También es necesario, obviamente, que las empresas hagamos un examen de las condiciones que ofrecemos, pero desde un punto de vista realista porque nuestro mercado da lo que da y no podemos comprometernos a pagar más de lo que el mercado puede asumir, o las empresas irían a la quiebra”.
Finalmente, si persiste el desequilibrio entre oferta de empleos y personas dispuestas a cubrir estos puestos, la opción sería traer de fuera, siempre con condiciones garantizadas de cumplimiento de normativas y convenios, a quienes estuviesen dispuestos a trabajar, “porque de otro modo el esfuerzo que están haciendo las empresas por crecer y consolidarse puede resultar inútil”.
