- Sólo se atiende el 10% de las nuevas solicitudes de demanda al multiplicarse por diez las peticiones en tres años
- La patronal extremeña afirma que la actual regulación es insuficiente y asegura que las disposiciones de la CNMC para el sexenio 2026-2031 agravarán el problema
Casi nueve de cada diez nudos de la red de distribución eléctrica en Extremadura están saturados, esto es, ya no pueden atender nuevas demandas de conexión, según denuncia la CREEX a la vista de los mapas de capacidad de la red recién publicados.
Esto ha supuesto que sólo se pueda atender el 10% de las solicitudes de conexión, al multiplicarse por diez las peticiones en los últimos tres años.
¿Qué supone esto para nuestra región? Para CREEX está claro: un frenazo al desarrollo económico, al cambio de modelo productivo, y además un riesgo notorio para las inversiones en curso o proyectadas de factorías o centros de datos, actividades electrointensivas que no podrían plasmarse en este escenario.
Así mismo, la situación de saturación de la red impediría el crecimiento poblacional, al no poderse atender la demanda de las nuevas viviendas.
Regulación a la contra
Por si fuera poco, la regulación actúa como lastre al no modificarse, pese a los cambios sociales y económicos, los límites de inversiones máximas en nuestro país, mientras el PNIEC estima que se necesitan 53.000 millones de inversión hasta 2030, más del doble de lo actual.
De no corregirse la situación, estima CREEX, se acabaría también como el nuevo modelo energético de eficiencia y sostenibilidad, ya que es la electrificación la que muestra mayor eficacia frente a los combustibles fósiles y refuerza la autonomía energética de España.
Desde CREEX también se muestra decepción por la propuesta de la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) para el denominado ‘tercer periodo regulatorio’ que abarca el sexenio 2026-2031, que propone una tasa de retribución insuficiente, frena nuevas inversiones en vez de incentivarlas y captura el 90% del margen de las empresas, lo que daría lugar a precarización en el servicio, además de generar distorsiones territoriales.
Frente a esto, CREEX reclama una mayor flexibilidad en la planificación de las redes de transporte y distribución, previendo escenarios futuros y retribuyendo adecuadamente las redes. A la vez, habría que dar certidumbres regulatorias y fijar unas tasas de rentabilidad adecuadas, promoviendo la inversión y eliminando burocracia.
Esto no es a futuro, advierte CREEX, es algo urgente si no se quieren perder oportunidades de inversión, por lo que desde ya hay que acometer las inversiones que refuercen la red, actúen sobre los nudos saturados y fijen sistemas que prioricen la eficiencia y la electrificación.
